La amenaza del expresidente de EE.UU., Donald Trump, de imponer aranceles a los países que vendan petróleo a Cuba, ha dejado a la isla sin suministro de gas LP, profundizando una crisis energética que afecta a la población y limita el desarrollo de actividades básicas.
Cuba intentó paliar la escasez enviando el carguero «Emilia» a Jamaica, su proveedor habitual de gas LP. Sin embargo, el barco regresó vacío, después de que Jamaica negara la venta ante la advertencia de Trump de aplicar aranceles a quienes comercien petróleo con la isla.
Como consecuencia, miles de familias se han visto obligadas a buscar alternativas para cocinar, como el uso de leña o carbón, lo que representa un retroceso en las condiciones de vida y aumenta los riesgos sanitarios y ambientales. Esta situación se suma a los problemas de electricidad, que también son inestables, según reportes locales.
Cifras clave:
- El 63% de la población cubana sufre apagones recurrentes.
- La crisis energética se remonta a 2024, agravada por las restricciones económicas de EE.UU.
- La UNE, adscrita al Ministerio cubano de Energía y Minas, reporta una capacidad de generación de 1.150 MW, frente a una demanda máxima de 3.000 MW.
Conclusión:
La combinación de restricciones externas y limitaciones internas mantiene a Cuba en una crisis energética crítica, con repercusiones directas en la vida diaria de su población y en la estabilidad social de la isla.















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