CDMX a 3 de marzo de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo firmó un decreto por el que se expropia un terreno de propiedad privada de más de 9 hectáreas, ubicado dentro de la Zona de Monumentos Arqueológicos de Toniná, en el municipio de Ocosingo, Chiapas. El objetivo es destinarlo a la investigación, protección, conservación y restauración de este importante sitio de origen maya.
La superficie expropiada es de 09-22-49.26 hectáreas (nueve hectáreas, veintidós áreas, cuarenta y nueve punto veintiséis centiáreas). El decreto, publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) y que lleva la fecha del 26 de febrero de 2026, establece que el predio pasa a ser administrado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para fines culturales y de preservación del patrimonio.
¿Por qué se expropia?
La acción se fundamenta en el artículo 27 de la Constitución, que permite las expropiaciones por causa de utilidad pública. En este caso, la causa principal es la conservación de monumentos arqueológicos, tal como lo señala la Ley de Expropiación. El decreto detalla que el sitio es de «características notables de nuestra cultura nacional».
La decisión se alinea con el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2025-2030 y el Programa Sectorial de Cultura, específicamente en su objetivo de reforzar la protección del patrimonio arqueológico e histórico de México, garantizando su preservación para las futuras generaciones.
Toniná: Una joya arqueológica en Chiapas
La Zona de Monumentos Arqueológicos de Toniná fue declarada como tal en 1994. Según los estudios del INAH que motivaron la expropiación, este lugar es uno de los ejemplos más espléndidos del urbanismo piramidal del México antiguo. En el decreto se destaca que:
- Cuenta con la Acrópolis más grande del México Antiguo, una montaña artificial de aproximadamente 74 metros de altura construida sobre una cordillera natural.
- En su interior se han localizado 97 edificios, incluyendo templos, palacios, un laberinto, dos juegos de pelota y 38 tumbas.
- Su periodo de auge fue entre los siglos VII y IX d.C., y se tiene registro de su existencia desde finales del siglo VI.
El gobierno federal subraya que Toniná no es solo un lugar histórico, sino un espacio sagrado que representa la cosmovisión maya y un vínculo entre el pasado y el presente de México.
El proceso y la indemnización
La Secretaría de Cultura, a través del INAH, solicitó formalmente esta acción en noviembre de 2025, tras realizar los estudios técnicos que acreditan que el terreno es «apropiado e idóneo» para los fines de conservación.
El proceso incluyó una declaratoria de utilidad pública publicada en diciembre de 2025 y se otorgó la garantía de audiencia al propietario del inmueble. El monto de la indemnización que se pagará al propietario fue determinado mediante un dictamen valuatorio del Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (INDAABIN). Dicho pago se realizará con cargo al presupuesto del INAH.
Con la entrada en vigor del decreto, el INAH procederá a la ocupación inmediata del terreno para iniciar las labores de investigación y conservación. La ley contempla que, si en un plazo de cinco años el terreno no se destina al fin para el que fue expropiado, el propietario afectado podrá solicitar la reversión del bien.















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