- En un esfuerzo interinstitucional, autoridades federales han puesto en marcha un ambicioso plan de saneamiento y restauración del río Lerma-Santiago. Las acciones, que abarcan desde la construcción de plantas de tratamiento hasta la vigilancia ambiental, buscan revertir décadas de contaminación en beneficio de millones de habitantes.
Ciudad de México – El Gobierno de México, a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), avanza en las acciones para el saneamiento y restauración de la cuenca del río Lerma-Santiago, un proyecto que impacta directamente a más de 21 millones de personas que habitan en la región.
De acuerdo con un comunicado oficial emitido este martes, el plan forma parte de los compromisos presidenciales para fortalecer la gestión integral del agua y proteger el medio ambiente en una zona que abarca más de seis millones de hectáreas. Los trabajos se extienden a lo largo de 245 municipios que comprenden los estados de Aguascalientes, Guanajuato, Jalisco, Estado de México, Querétaro, Michoacán, Zacatecas, Nayarit y Durango.
Inversión en infraestructura y vigilancia
Las estrategias para reducir las fuentes de contaminación se centran en dos ejes principales: infraestructura y regulación. En el aspecto técnico, se informó sobre la construcción, rehabilitación o ampliación de seis plantas de tratamiento de aguas residuales. Adicionalmente, se trabaja en la reconversión energética de otras siete instalaciones para hacer su operación más sustentable y eficiente.
En materia de supervisión, las cifras oficiales indican un reforzamiento de las inspecciones durante 2025. La Profepa llevó a cabo 78 inspecciones, mientras que la Conagua realizó 131 visitas de vigilancia. El objetivo principal es frenar las descargas contaminantes ilegales y detener la invasión y relleno de la zona federal, prácticas que no solo dañan el ecosistema sino que incrementan el riesgo de inundaciones al obstruir el cauce natural del río.
Protección de ecosistemas y nueva legislación
Junto con las acciones correctivas, el plan incluye la protección de humedales estratégicos como «El Ahogado» y «Las Ciénegas del Alto Lerma», considerados fundamentales para la restauración de la cuenca. Hasta el momento, se han delimitado más de 160 kilómetros de zona federal y se han implementado programas de reforestación en las márgenes del río.
Las autoridades atribuyen estos avances a la reciente Ley General de Aguas, la cual, según el comunicado, facilita la coordinación entre los tres niveles de gobierno. Esto ha permitido ampliar el monitoreo de la calidad del agua y el desarrollo de proyectos piloto para atacar la contaminación de raíz.
Participación social y privada
El modelo de recuperación presentado destaca por su enfoque de gobernanza, en el que participan más de 80 instituciones. Según el reporte oficial, más de mil empresas han recibido capacitación para regularizar sus descargas y han colaborado en jornadas de limpieza y reforestación.
Asimismo, se reconoce la participación de más de 20 mil personas, incluyendo académicos, colectivos civiles y habitantes de la región, quienes han contribuido con proyectos y acciones para la recuperación del río.
Las autoridades federales concluyen que estas acciones buscan no solo la recuperación ambiental, sino también generar un impacto positivo en el bienestar de las poblaciones que históricamente han sufrido las consecuencias de la contaminación en esta importante cuenca del occidente del país.















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