- La nueva estrategia combina incentivos fiscales, normas de seguridad y actualización en importaciones para fortalecer la producción nacional y reducir emisiones contaminantes.
La presidenta Claudia Sheinbaum presentó un ambicioso programa de sustitución de autotransportes orientado a impulsar la producción nacional de vehículos pesados, salvaguardar miles de empleos y mejorar las condiciones de seguridad vial y medioambiental en el país.
La iniciativa, enmarcada en el Plan México, busca proteger a una industria en la que el país es uno de los principales productores a nivel mundial, y que actualmente sostiene 200 mil empleos directos e indirectos.
Incentivo fiscal clave: deducción inmediata
Uno de los ejes centrales del programa es el incentivo fiscal mediante deducción inmediata. A través de este esquema, se destinarán 2 mil millones de pesos para incentivar la compra de vehículos pesados producidos o ensamblados en México.
El beneficio permite a las empresas deducir la inversión en un solo año, en lugar de hacerlo en un periodo de cuatro años. Por ejemplo, en un vehículo con un costo de 3 millones de pesos, se podrá deducir hasta 2.58 millones de pesos, lo que representa el 86% de su valor.
La Secretaría de Economía acompañará a las empresas en el proceso de autorización de este incentivo antes de enviarlo al Comité de Evaluación correspondiente.
Seguridad vial y medio ambiente
Como parte de las acciones, se impulsará una nueva Norma Oficial Mexicana (NOM) sobre dispositivos de seguridad en vehículos pesados. La medida responde a que en México se registran 30 mil accidentes anuales en los que participan este tipo de unidades.
Además, los vehículos pesados emiten entre 6 y 8 millones de toneladas de CO₂ al año, por lo que la nueva regulación también contribuirá a reducir el daño ambiental al evitar la comercialización de unidades que no cumplan con estándares de seguridad y emisiones.
Beneficiarios: empleos, industria y ciudadanía
El programa está diseñado para beneficiar a distintos sectores:
- Trabajadores de la industria: Se protegen los 200 mil empleos directos e indirectos que dependen del sector de autotransporte pesado.
- Conductores y peatones: Se fortalecen las condiciones de seguridad e infraestructura vial.
- Medio ambiente: Las medidas contribuyen a reducir emisiones contaminantes.
- Industria nacional: Se evitan distorsiones de mercado derivadas de la importación de vehículos pesados usados, garantizando competencia leal.
Con este conjunto de acciones, el gobierno federal busca consolidar a México como un referente en la producción de vehículos pesados, al tiempo que protege el ingreso de las familias mexicanas y promueve un transporte más seguro y sustentable.














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