Washington D.C. – En una decisión histórica que redefine los límites del poder ejecutivo, la Corte Suprema de los Estados Unidos dictaminó este viernes que el presidente Donald Trump se extralimitó en sus funciones al imponer aranceles a las importaciones de Canadá, México y China invocando una ley de poderes de emergencia.
El fallo, que surge de los casos Learning Resources, Inc. v. Trump y Trump v. V.O.S. Selections, Inc., representa un revés significativo para la política comercial de la administración, al establecer que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) no faculta al presidente para gravar productos extranjeros.
El Origen del Conflicto: Aranceles Masivos
A principios de su mandato, el presidente Trump declaró una emergencia nacional para hacer frente a dos amenazas: el tráfico de drogas procedente de sus vecinos y China, y el déficit comercial. Apoyándose en la IEEPA, impuso:
- Aranceles por narcotráfico: Un 25% a productos canadienses y mexicanos, y un 10% a los chinos.
- Aranceles «recíprocos»: Un arancel base del 10% a las importaciones de todos los socios comerciales, con tasas muy superiores para docenas de naciones.
Estos aranceles no fueron estáticos. A lo largo de los meses, el presidente los modificó repetidamente, llegando a aumentar la tasa sobre productos chinos a un asombroso 145% en un corto período, generando una ola de incertidumbre en los mercados globales.
La Decisión: El Congreso, no el Presidente, tiene la «Bolsa»
La Corte Suprema, en una opinión redactada por el Presidente del Tribunal, John Roberts, fue tajante. El fallo, con el apoyo de seis jueces, recordó que la Constitución de EE. UU. otorga al Congreso, y no al Ejecutivo, el poder de «recaudar impuestos, aranceles y contribuciones».
El núcleo del argumento de la Corte se centró en el lenguaje de la IEEPA. La ley otorga al presidente la facultad de «regular» la importación de bienes. Sin embargo, los magistrados determinaron que «regular» no es sinónimo de «gravar».
- Contexto histórico: La Corte señaló que durante el medio siglo de existencia de la IEEPA, ningún presidente la había utilizado para imponer aranceles. Cuando el Congreso ha querido delegar el poder arancelario, lo ha hecho siempre con un lenguaje claro y con límites estrictos de tiempo y cantidad.
- Argumento textual: El fallo destaca que la palabra «arancel» o «derecho de aduana» no aparece en ninguna parte de la ley. Si el Congreso hubiera querido otorgar un poder tan «extraordinario», lo habría hecho de manera explícita.
- Principio de «cuestiones mayores»: El tribunal aplicó la llamada «doctrina de las cuestiones mayores», que sostiene que en asuntos de enorme trascendencia económica y política, como este, el Congreso debe hablar con claridad. No lo hizo.
Reacciones y Consecuencias
La decisión implica que los miles de millones de dólares recaudados a través de estos aranceles carecen de base legal. Los demandantes, que incluían a pequeñas empresas y 12 estados, celebraron el fallo como una victoria del estado de derecho sobre la acción ejecutiva unilateral.
La administración Trump, por su parte, argumentó que la amplitud del término «regular» en la ley era suficiente para justificar los aranceles como una herramienta para lidiar con emergencias nacionales. Este argumento fue rechazado por la mayoría, que lo calificó como una interpretación «transformadora» que hubiera «reemplazado la colaboración ejecutivo-legislativa en materia comercial con una política presidencial sin control».
Este fallo no solo anula los aranceles en cuestión, sino que sienta un precedente crucial que limita la capacidad de futuros presidentes para utilizar leyes de emergencia como un cheque en blanco para reconfigurar la política comercial del país.















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