- El mandatario ruso propuso redirigir los hidrocarburos a mercados más confiables como Asia y advirtió que la escalada en Medio Oriente está desestabilizando las cadenas globales de suministro.
Moscú, Rusia – En una reunión de alto nivel celebrada este lunes, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, analizó con los principales actores del sector energético la escalada de precios y la crisis logística derivada del conflicto en Medio Oriente. El mandatario advirtió que el mundo enfrenta una tormenta perfecta en los mercados de hidrocarburos y sugirió un cambio radical en la estrategia comercial de Rusia.
Putin abrió la sesión señalando que los intentos de desestabilizar Oriente Medio han provocado el efecto que Rusia había anticipado: «Ponen en peligro el complejo energético mundial, incrementan los precios y restringen el suministro». Según el presidente, el colapso logístico en rutas clave ya es una realidad.
El punto crítico: el Estrecho de Ormuz
El gran foco de atención fue el Estrecho de Ormuz, por donde transita un tercio de las exportaciones mundiales de petróleo por vía marítima, equivalente a unos 14 millones de barriles diarios. Putin explicó que, actualmente, esta vía está prácticamente cerrada, lo que ha obligado a llenar los almacenes regionales con crudo que no puede ser exportado.
«Redirigir el suministro sin usar el Estrecho es, por ahora, poco realista. Requiere mucho tiempo, inversión en infraestructura y conlleva altos riesgos políticos», afirmó.
Precios por las nubes
El mandatario detalló el impacto inmediato en los precios internacionales:
- El petróleo llegó a cotizarse a 119 dólares por barril en la mañana del lunes (05:30 AM, hora de Moscú).
- Aunque posteriormente retrocedió hasta los 103 dólares, Putin subrayó que «la tendencia es al alza, no a la baja», acumulando un aumento superior al 30% en la última semana.
- En el mercado del gas, la situación es similar. Los suministros de Gas Natural Licuado (GNL) desde Oriente Medio se han desplomado y los precios están subiendo incluso más rápido que los del petróleo.
La estrategia rusa: ¿adiós a Europa?
Ante este panorama, Putin fue claro al señalar que la competencia global por la energía se está intensificando y que Rusia debe adaptarse. Destacó que la estabilidad de las empresas rusas es su sello distintivo, pero que es momento de actuar con pragmatismo.
El anuncio más relevante fue la propuesta de adelantar un posible corte de suministro a Europa. Dado que la Unión Europea planea restringir la compra de hidrocarburos rusos a partir del 25 de abril, con miras a una prohibición total del GNL ruso para 2027, Putin sugirió tomar la iniciativa:
«Debemos evaluar la posibilidad de detener el suministro a Europa sin esperar a que nos cierren la puerta, y desviar esos volúmenes a áreas más prometedoras como Asia-Pacífico, para afianzarnos allí».
Sin embargo, el presidente dejó una puerta abierta: si los compradores europeos ofrecen relaciones a largo plazo «libres de consideraciones políticas», Rusia estaría dispuesta a retomar el diálogo comercial.
Un llamado a la estabilidad interna
Finalmente, Putin instruyó a las compañías energéticas rusas a aprovechar los ingresos extraordinarios por las altas cotizaciones para reducir sus deudas con la banca nacional, pidiendo al Gobierno y al Banco Central supervisar de cerca este proceso.













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