- En un hito diplomático sin precedentes, el Rey de España se pronuncia sobre el pasado colonial durante un encuentro con el embajador de México, dando un paso al frente en la histórica demanda del gobierno mexicano.
MADRID — En un gesto que marca un antes y después en la relación bilateral, el Rey Felipe VI se refirió por primera vez en términos críticos a la herencia de la Conquista española, utilizando palabras como «abuso» y «orgullo» para calificar ciertos episodios históricos. La declaración, realizada durante una visita privada a la exposición «La mitad del mundo. La mujer en el México indígena» en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, ha sido interpretada como una respuesta simbólica a la histórica demanda del gobierno mexicano.
¿Qué dijo exactamente el Rey Felipe VI?
En conversación directa con el embajador de México, Quirino Ordaz, el monarca español hizo dos afirmaciones clave que han dado la vuelta al mundo:
- «Hay cosas que, cuando las estudiamos, las conocemos, dices: bueno, en nuestro criterio de hoy en día, con nuestros valores, pues obviamente no pueden hacernos sentir orgullosos».
- En otro momento de la charla, añadió de manera contundente: «Hay mucha… mucho abuso».
El contexto: leyes que no se cumplieron
Felipe VI contextualizó sus palabras explicando que, si bien existió un «afán de protección» hacia los indígenas a través de figuras como las Leyes de Indias, «la realidad hace que no se cumpla como se pretende» . Con esta frase, el Rey reconoce explícitamente que los marcos legales de la Corona fueron insuficientes para frenar los excesos cometidos contra los pueblos originarios durante el periodo colonial.
Medios como el mexicano La Jornada coinciden en señalar que es la primera vez en la historia que un rey de España emplea los términos «abuso» y «controversias morales y éticas» para referirse a la Conquista.
La llave que abrió la puerta: de la carta de AMLO al «primer paso» de Sheinbaum
Este pronunciamiento no surge de la nada. Es el punto culmen de un largo proceso diplomático que comenzó en 2019, cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador envió una carta al Rey y al Papa Francisco para exigir una disculpa por los abusos de la Conquista. La misiva quedó sin respuesta oficial, lo que congeló las relaciones.
La tensión escaló en octubre de 2024, cuando la actual presidenta, Claudia Sheinbaum, siguiendo la postura de su predecesor, decidió no invitar al Rey Felipe VI a su toma de posesión, un gesto que provocó el malestar y la ausencia de representación española en la ceremonia.
Sin embargo, la llegada de un «primer paso» se vislumbró en noviembre de 2025, cuando el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, inauguró la misma exposición y declaró que «hubo injusticia, justo es reconocerlo y lamentarlo» , palabras que Sheinbaum calificó positivamente en su momento.
Implicaciones: ¿reconciliación o disculpa formal?
El anuncio de este lunes tiene un peso específico en la hoja de ruta diplomática de cara a la Cumbre Iberoamericana que se celebrará en Madrid en noviembre de 2026.
- Un acercamiento real: El gobierno de Sheinbaum ve el gesto del Rey como un paso firme hacia la reconciliación y el restablecimiento de la normalidad diplomática.
- No es una disculpa (aún): Fuentes como la agencia AP matizan que, aunque histórico, el reconocimiento no constituye una disculpa formal por parte del Estado español, que era la exigencia inicial de México.
- Polémica en España: Mientras el gesto es celebrado por el gobierno mexicano y sectores de la izquierda española, ha provocado la furia de la ultraderecha. El eurodiputado de Vox, Hermann Tertsch, se declaró «estupefacto» y acusó al Rey de adherirse a tesis que buscan el «desprecio para la historia de España» .
En un intento por construir puentes, el Rey enmarcó su visita a la exposición que reivindica a las mujeres indígenas como un paso para conocerse y «apreciarse más» mutuamente, dejando la puerta abierta a una nueva etapa en la compleja relación entre ambas naciones.















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