- La ONU revela datos clave: cada año se desperdician 1.000 millones de toneladas de alimentos. Los hogares son los principales responsables, pero también la solución.
Cada bocado que termina en la basura tiene un costo enorme para el planeta. Este 30 de marzo, el Día Internacional del Desperdicio Cero pone el foco en un problema que nos afecta a todos: lo que comemos, lo que desperdiciamos y cómo podemos transformar nuestros hábitos para construir un futuro más cíclico y sostenible.
Las cifras son contundentes. A nivel global, tiramos alrededor de 1.000 millones de toneladas de alimentos comestibles al año, lo que representa casi una quinta parte de todos los alimentos disponibles para los consumidores. Este desperdicio no solo tiene repercusiones sociales, sino también un impacto devastador en el medio ambiente.
El dato más revelador es que el 60% del desperdicio de alimentos ocurre dentro de los hogares. El porcentaje restante proviene principalmente de servicios de restauración y comercios minoristas. Esto es el resultado de sistemas alimentarios ineficientes que abarcan desde la producción y la distribución hasta el consumo final. Para frenar esta tendencia, los expertos señalan que es urgente rediseñar estos sistemas y avanzar hacia un modelo basado en la eficiencia, la resiliencia y la sostenibilidad.
Pero este cambio no depende únicamente de las grandes corporaciones o los gobiernos. La transición hacia el desperdicio cero requiere la acción conjunta de todos los sectores de la sociedad. Aquí te explicamos cómo cada uno puede contribuir:
- Los gobiernos pueden impulsar la prevención del desperdicio mediante planes climáticos y políticas nacionales sobre circularidad. También se les invita a fortalecer alianzas público-privadas y a demostrar liderazgo uniéndose a la iniciativa Food Waste Breakthrough.
- El sector privado tiene la responsabilidad de establecer objetivos cuantificables de reducción, innovar para crear sistemas alimentarios circulares y mejorar la eficiencia en las cadenas de suministro. Sumarse a iniciativas globales es clave para multiplicar las soluciones.
- Los consumidores somos la pieza fundamental. Desde casa podemos marcar la diferencia planificando nuestras compras, almacenando correctamente los alimentos y preparando porciones conscientes. Además, apoyar iniciativas de recuperación y redistribución de alimentos, así como el compostaje, ayuda a que el desperdicio sea socialmente inaceptable.
Un futuro sin residuos es posible, pero requiere acción. Consumir de forma consciente, recuperar los excedentes y trabajar por sistemas alimentarios circulares son los pilares para lograrlo. Asegurémonos de que nuestros alimentos sean valorados y no terminen en el basurero.
Antecedentes de la conmemoración
El Día Internacional del Desperdicio Cero fue proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 14 de diciembre de 2022, gracias a una resolución presentada por Türkiye y otros 105 países. La celebración es organizada conjuntamente por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y ONU-Hábitat.
Esta conmemoración busca sensibilizar a la población sobre la importancia de las iniciativas de cero residuos, las cuales contribuyen directamente al cumplimiento de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en especial el ODS 11 (Ciudades y comunidades sostenibles) y el ODS 12 (Producción y consumo responsables).















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