- Crisis energética en Cuba: ONU advierte de impacto “sistémico” con miles de cirugías aplazadas y embarazos en riesgo
El coordinador residente de la ONU, Francisco Pichón, alertó este lunes que la isla lleva más de tres meses sin combustible suficiente. Las necesidades humanitarias persisten pese a la llegada de un cargamento de petróleo ruso autorizado por Estados Unidos.
La crisis energética en Cuba está provocando un deterioro humanitario “sistémico y cada vez mayor”, advirtió este 6 de abril de 2026 el coordinador residente de Naciones Unidas en el país, Francisco Pichón. La situación se agrava por los efectos del huracán Melissa y se suma al bloqueo de Washington que, desde finales de enero, impide la entrada de suministros de petróleo.
Aunque un cargamento de petróleo enviado por Rusia pudo atracar la semana pasada tras una autorización excepcional de Estados Unidos, Pichón subrayó que “las necesidades humanitarias en el país siguen siendo muy acuciantes y persistentes”. La isla acumula más de tres meses sin combustible suficiente.
Miles de niños afectados y sistemas colapsados
Entre los datos más críticos, la ONU reporta más de 96.000 cirugías aplazadas, de las cuales 11.000 corresponden a niños. Un total de 32.000 mujeres embarazadas enfrentan riesgos por la inestabilidad en los servicios prenatales, y 3.000 niños presentan retrasos en la vacunación.
Además, un millón de personas depende del suministro de agua mediante camiones debido a las interrupciones eléctricas prolongadas. Casi medio millón de niños y adolescentes asisten a una jornada escolar reducida. Cuba, el país de mayor edad relativa en América Latina, ve agravada la vulnerabilidad de sus adultos mayores, según Pichón.
Plan de acción de la ONU y déficit de financiación
El sistema de Naciones Unidas y la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios lanzaron un plan revisado que prioriza el acceso a energía como eje central. La meta es asistir a unos dos millones de personas en 63 municipios de ocho provincias (frente al millón inicial).
Se requieren 94 millones de dólares para implementar la respuesta, con un déficit actual cercano a 60 millones. La ONU apuesta por energías renovables: paneles solares para hospitales y escuelas, sistemas de riego solar y equipos que garanticen servicios esenciales.
“Las consecuencias humanitarias siguen agravándose cada día”, insistió Pichón, quien hizo un llamado a la comunidad internacional para cerrar la brecha de financiamiento.
Con información de Naciones Unidas















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