- El Pentágono confirma el primer ataque con torpedo exitoso contra un buque enemigo desde el conflicto de 1945, elevando la tensión geopolítica en Oriente Próximo.
En un hecho que no ocurría desde la Segunda Guerra Mundial, la tensión latente en Oriente Próximo ha escalado a un conflicto abierto en alta mar. Un submarino de ataque de Estados Unidos lanzó un torpedo contra una fragata de guerra de la Armada de Irán en aguas del Océano Índico, frente a las costas de Sri Lanka, dejando un saldo escalofriante de 87 fallecidos y más de 30 desaparecidos.
El ataque, confirmado por fuentes del Pentágono, ocurrió durante la madrugada cuando el buque iraní IRIS Dena, una fragata de fabricación nacional equipada con misiles antibuque, regresaba a su base tras completar ejercicios militares en la India. A bordo de la embarcación viajaban 180 tripulantes.
«Una muerte silenciosa» en aguas internacionales
El Secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, calificó la operación como «una muerte silenciosa» y detalló que el submarino, identificado como un clase Ohio con base en la instalación estratégica estadounidense de Diego García, alcanzó al buque iraní con un torpedo Mark 48.
«Pensaban que estaban seguros en aguas internacionales», declaró Hegseth ante la prensa, celebrando lo que describió como el primer hundimiento exitoso de un barco enemigo mediante torpedo desde el fin de la Segunda Guerra Mundial en 1945.
Sri Lanka, testigo y rescatista neutral
La llamada de auxilio del buque iraní se recibió a las 5:00 a.m. (hora local). Inmediatamente, Sri Lanka, un país neutral en el conflicto, activó un operativo de rescate de emergencia. Sin embargo, cuando los equipos de salvamento llegaron a la zona del ataque, ubicada a aproximadamente 80 kilómetros de la costa de Sri Lanka, solo encontraron una extensa mancha de petróleo y restos flotando.
El balance oficial de víctimas es el siguiente:
- 87 marineros iraníes fallecidos.
- 32 tripulantes rescatados con vida, muchos de ellos en estado grave.
- Más de 30 desaparecidos.
Un mensaje de poder en una ruta marítima clave
Analistas internacionales coinciden en que el ataque, lejos de ser un accidente, representa una declaración de intenciones por parte de Washington en su prolongado conflicto con Irán. La fragata IRIS Dena fue destruida en una de las rutas marítimas más transitadas del planeta, enviando un mensaje claro sobre la capacidad de alcance global de la Armada estadounidense.
El submarino atacante partió desde la base de Diego García, un enclave clave de EE.UU. en medio del Océano Índico, demostrando su capacidad de proyectar poder a miles de kilómetros de su territorio.
La comunidad internacional sigue en vilo mientras la tensión en el Océano Índico amenaza con desestabilizar aún más la región.
















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