- México fortalece detección temprana del autismo desde el primer mes de vida
En el marco del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo (2 de abril), especialistas del Hospital Infantil de México “Federico Gómez” (HIMFG) informaron que el país avanza hacia un modelo de atención basado en la detección oportuna, la intervención temprana y el acompañamiento integral de las personas con trastorno del espectro autista (TEA).
Este cambio de enfoque se sustenta en el Protocolo Nacional de Atención Médica (PRONAM) en los primeros 1000 días de vida, que integra acciones de prevención, evaluación y seguimiento del desarrollo infantil desde el nacimiento.
¿Qué son los primeros 1000 días?
Son el periodo que va desde el embarazo (270 días) hasta los primeros dos años de vida (730 días). Es una etapa crítica donde se construyen las bases de la salud, el crecimiento y el neurodesarrollo futuro.
Evaluación del Desarrollo Infantil (EDI), clave en la detección
El PRONAM incluye la aplicación de la Evaluación del Desarrollo Infantil (EDI) en unidades de salud del país, dirigida a niñas y niños de 28 días a 24 meses. Esta herramienta permite identificar de forma temprana posibles alteraciones en la comunicación y otras áreas del desarrollo.
“La Secretaría de Salud busca no esperar hasta los dos años, sino intervenir desde el nacimiento con herramientas para las familias, a través del PRONAM, la Cartilla Nacional de Salud y la evaluación del desarrollo infantil”, explicó el Dr. Antonio Rizzoli Córdoba, jefe del Servicio de Pediatría del Desarrollo y la Conducta del HIMFG.
Señales de alerta y diagnóstico
El Dr. Juan Carlos García Beristain, jefe del Departamento de Neurología del HIMFG, recordó que el TEA no es una enfermedad, sino una condición del neurodesarrollo. Sus principales señales de alerta en la primera infancia son:
- Falta de contacto visual
- Ausencia de respuesta al nombre
- Retraso en el lenguaje
- Escasa interacción social
- Patrones de juego repetitivos
- Pérdida de habilidades ya adquiridas
“El tamizaje es fundamental para detectar riesgos de manera temprana. Herramientas como el M-CHAT se aplican en pocos minutos, pero el diagnóstico definitivo es clínico”, enfatizó García Beristain.
Avances y retos
Actualmente, el HIMFG atiende alrededor de 350 pacientes con autismo al año y trabaja en la consolidación de una Clínica de Autismo dentro de su unidad de neurociencias, con un enfoque multidisciplinario para diseñar planes de intervención personalizados.
Los especialistas coincidieron en que el principal reto es fortalecer la detección en el primer nivel de atención y evitar retrasos en la intervención, ya que actuar durante los primeros años de vida es clave para mejorar el desarrollo, promover la autonomía y favorecer la inclusión educativa y social.
















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